Leí hace poco una noticia que me dejó muy impactado. El contenido era bastante extenso, pero con solo leer el titulo cualquiera sabría qué tan malo podía ser el desarrollo. Rezaba algo así como “Ya no habrá mas libros en el mundo”. Fuese por lo malo o por la curiosidad que despertó en mi seguí leyendo. Durante casi media pagina de diario el redactor de la noticia narraba cómo, desde hace unos pocos años, las empresas productoras de libros se estaban fundiendo lentamente y cómo finalizarían desapareciendo dejándonos sin ninguna obra en papel para pasar a ser leídas en pantallas de notebook, libros digitales o tablets.
Lo comenté con varias personas y me sorprendí de la diversidad de respuestas que recibí. Dentro de los que se mostraron a favor de la medida, unos pocos me dijeron que al no producirse los libros en papel se salvarían muchísimos árboles de la talación ilegal. Otros me dijeron que pensaban lo mismo, pero a diferencia de los anteriores ellos se excusaron diciendo que llevar un aparato electrónico era mas cómodo y fácil que llevar un libro pesado. Por otra parte, dentro de los que estaban en contra me propusieron que muchas personas se quedarían si trabajo y que otras tantas tendrían varios problemas con la vista ya que las pantallas les afectarían a los ojos.
Todas esas ideas quedaron dando vueltas en mi cabeza por un tiempo hasta que tome mi propia postura. Ahora bien, la desaparición de los libros tiene problemas mas profundos que el de el daño a la vista o el despido masivo de los trabajadores (a los que no considero menores desde ningún aspecto), y son el terrible aumento que tendrá el analfabetismo y la desaparición de las fantasías de chicos cada vez mas chicos.
Respecto al analfabetismo, tengo para decir que, si bien los libros son bastante caros, muchísimas personas se verían en dicha situación por no poder comprar ninguno de los aparatos tecnológicos que les permitiesen leer una historia. Y dudo que cualquiera de los gobiernos mundiales se comprometa a que todos lleguen a poder conseguir uno de estos aparatos.
Por otra parte, la desaparición de los libros seria otro problema (junto a la falta de tiempo) que tendrían muchos padres para pasar tiempo leyendo e inculcándoles las enseñanzas que todo buen libro suele dejar. Impidiéndoles a ellos poder viajar hacia muchos mundos con solo la lectura de unas cuantas oraciones y fabricando sus imaginación y sus modos de ver la vida.
Las mismas personas que piensan que los libros deberían desaparecer, tendrían que empeñar su tiempo buscando una alternativa para que se deje de utilizar papel (como por ejemplo usar papeles reciclados o fabricar algún tipo de papel artificial) para evitar la talación de los árboles. Y respecto a los que piensan que llevar un libro es poco cómodo, me parece que es preferible llevar un libro y cuidarlo que perder muchísimo dinero en comprar aparatos tecnológicos y tarjetas de memorias que son mucho mas frágiles.
Creo no ser el único que piensa que los libros son algo así como puertas que nos permiten entrar a mundos de todo tipo, tamaño y formas, que nos llevan a viajar a lugares remotos, a momentos de la historia que ya han pasado, a lugares de la tierra que no hemos conocido en nuestras vidas. Se que con el pasaje del papel al aparato electrónico esto no debería cambiar mucho, pero no hay nada como leer un libro y dejarse llevar. Ahora bien ¿Cuál es el libro que a ti te hizo salir de este mundo?
“Para aquel que roba, quema, rompe o pide prestado un libro y a su dueño no lo devuelve, que se le mude en sierpe la mano y lo desgarre. Que queden paralizados y condenados todos sus miembros. Que desfallezca de dolor ., suplicando a gritos misericordia, y que nada alivie sus sufrimientos hasta que perezca. Que los gusanos de los libros le roan las entrañas como lo hace el remordimiento que nunca cesa. Y cuando, finalmente, descienda al castigo eterno, que las llamas del infierno lo consuman para siempre”
(Alberto Manguel )
Matias Defusto
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